¿Qué busca PSA (Peugeot, Citroen) creando la aplicación Free2move?

La aplicación Free2Move facilita la vida. Permite al usuario identificar todos los vehículos de carsharing que se encuentran cerca de su posición con un solo clic en su smartphone. De este modo, el usuario puede comparar la localización, las características y el coste de uso de los vehículos disponibles y puede tanto reservar un vehículo como empezar a usarlo ya sea durante unos pocos minutos o durante varios días.

La aplicación Free2Move permite acceder, en Francia, a 6 servicios de carsharing: el usuario puede reservar un vehículo de otro particular o el de una flota pública. La aplicación es gratuita y está disponible tanto para iOS como para Android.

  • Koolicar y Drivy proponen servicios de carsharing entre particulares en Francia;
  • TravelCar ofrece un servicio de carsharing entre particulares accesible en los aeropuertos y estaciones de las grandes ciudades;
  • Communauto, Zipcar y Autolib, servicios de carsharing urbanos en París, permiten recoger un vehículo en diferentes estaciones y disponer así de una plaza de aparcamiento reservada. La flota Communauto integra vehículos Citroën mientras que Zipcar dispone, sobre todo, de modelos de Peugeot.

La aplicación está también disponible en España con los servicios de carsharing urbano en Madrid: emov y Car2Go.

Con 250.000 clientes en Europa y una treintena de operadores, Free2Move permite hoy acceder a los servicios de carsharing en 7 países: Alemania, Italia, Austria, Suecia, Reino Unido, España y Francia.

Según los análisis de Frost & Sullivan[1], Francia es el tercer país de Europa en número de usuarios de carsharing (320.000 en 2015), después de Alemania e Italia; y el segundo en número de vehículos compartidos a disposición de los usuarios (7.500 en 2015) tras Alemania. El número de usuarios de servicios de carsharing en el mundo se multiplicará por 4,5 en 10 años con un aumento de 8 a 36 millones de personas entre 2015 y 2025.

Con su marca Free2Move, el Grupo PSA quiere convertirse en uno de los principales actores de los nuevos servicios de movilidad. Quizá el objetivo final sea conquistar un mercado, generando unos clientes cautivos ante la llegada de una competencia que no tardará en llegar. A pesar de que Carmena, la alcaldesa de Madrid, se empeñe en electrificar los vehículos de car sharing, pero sin invertir apenas nada en facilitar la recarga de los coches eléctricos. Gran incongruencia, no?