De #cadaqués a #TorroelladeMontgrí

Coges el coche, lo llenas de equipaje y sales por la carretera. Así de fácil debería ser un viaje. Pero nos complicamos la vida indagando lugares donde estar, ver y visitar; recibiendo consejos de personas a las que no conocemos, pero que postean en internet y que tenemos en cuenta sin saber porqué. Recomendaciones, búsquedas, la red; antes todo era mucho más sencillo y no se necesitaban tantas expectativas que cumplir.

Recuerdo la primera vez que fui a la Costa Brava, nos subimos a un Talbot Samba mi primo y yo y pusimos rumbo a Cadaqués, donde nos esperaba mi amigo Víctor Seriñana, al que conocía del Colegio Mayor la Salle. Víctor era de los de Cadaqués de toda la vida. Su padre, Paco, tenía una de esas casas metidas en la roca y en primera línea de mar, del mar de Cadaqués, en plena Bahía. El padre de Víctor debía de ser todo un personaje. Recuerdo que nos invitó a una pizzería y que su nombre se lo habían dado a una pizza calzone, la Calzone Paco. Así venía en la carta del restaurante. Como no cabíamos los dos en su casa, nos alojamos en un sencillo hostal, un alojamiento sin pretensiones, pero al que sólo iríamos un rato a dormir y ducharnos.IMG_9097.jpg

Esta vez he vuelto a visitar la Costa Brava y nos hemos alojado –en un principio- en el Hotel Cala Joncols, un lugar alejado del mundanal ruido y muy difícil de acceder (se llega por un camino de tierra de 6 kilómetros que se coge desde el casco urbano de Roses). Este hotelito tiene playa propia, muy pequeña y que prácticamente sólo se accede desde el hotel o por mar. Cadaqués está al lado y el hotel tiene un servicio de embarcación-taxi para poder ir a visitarlo sin tener que coger de nuevo el coche. Cala Joncols es perfecto para submarinistas, las profundidades de alrededor tienen uno de los mejores fondos marinos de la zona. El Hotel está bien, dependiendo de lo que busques. Puedes alojarte en un bungalow cerca de la piscina o puedes hacerlo en el edificio principal. No es muy grande, por lo que hay que reservar con tiempo.IMG_8286.jpg

Salir al mar en la lancha del hotel es una experiencia agradable Siempre viene bien un paseo por la costa y la lanchita portaba dos motores de 160 CV cada uno. No está mal para un barco-taxi que ha de moverse por los alrededores marinos.

Y eso es lo que hicimos. Mar en calma y tiempo agradable en julio. Tras un paseíto por el pueblo, una caminata importante para llegar a Port Lligat, lugar donde está la Casa Museo de Salvador Dalí. Muy recomendable reservar con tiempo, porque la visita está muy demandada. En cualquier caso, siempre se puede visitar sólo el jardín de la finca. Justo al día siguiente llegó la noticia de que se iba a exhumar el cuerpo del artista de Figueres. Una demanda por una posible paternidad es la causa. La mujer, la supuesta heredera, se está haciendo un montón de exclusivas por las teles, contando que es la hija de Dalí. Veremos en qué queda todo. De momento en un montón de gastos para levantar la piedra de una tonelada y media que cierra la tumba del genial artista y éste se ha quedado sin una muela y una uña para poder hacer las pruebas, que se conocerán en septiembre. En las pelis se tarda menos con esto del ADN.IMG_8291.jpg

Como hemos dormido fatal en el hotel, hemos buscado un lugar con más comodidades y nos vamos a Torroella de Montgrí, que está cerca del mar, pero retirado. Por suerte, Torroellas es una localidad del Ampurdam desde la que se puede viajar a casi todos lados de la Costa Brava. Justo lo que queríamos, el hotel está perfecto y es muy agradable. Se llama Hotel Molí del Mig y pertenece a la cadena Urh. Sí, esa, yo tampoco la conocía, pero parece que hacen las cosas bien.IMG_8368.jpg

Unos años atrás estuve de boda en Torroella. Mónica Pont se casaba con Javier Sagrera, dueño del hotel Aiguablava y padre de su hijo Javier, con el que anda a la gresca desde hace muchos años por la custodia del niño y que ha dado pie a su libro titulado “No estás sola”, en el que cuenta – en forma de novela- todos los detalles de su matrimonio y posterior divorcio y el problema de la custodia.

La verdad que la boda fue una pasada. Tuvo lugar en la masía de Javier, muy cerca de donde se encuentra hoy el hotel Molí del Mig. La casa tiene mucho espacio y los jardines son fantásticos.IMG_8365.jpg

Desde Torroella se puede llegar a muchos sitios fantásticos de la Costa Brava. Nosotros elegimos visitar S´Agaró, un bonito pueblo al lado de San Antonio de Calonge y donde hace algunos años hice un curso de buceo Open Water Diver con SSI. También conocía la localidad porque mi amigo Xavi de Castro, también del Colegio Mayor La Salle, era profesor de tenis en el Hostal La Gavina. La Gavina es un hotel de cinco estrellas que pertenece a The Leading Hotels of the World y que se encuentra también en S´Agaró. El hotel es regio, uno de esos sitios con historia de marqueses y gente de dinero que veranea es los lugares más exclusivos. Desde principios de los años 50 se rodaron varias películas de Hollywood allí. Pelis en las que aparecieron Ava Gardner, Elizabeth Taylor o Orson Welles. Eso hizo que el Hotel fuera –con posterioridad- el centro de reunión de muchas estrellas de cine como: Sean Connery, Jack Nicholson o Robert De Niro. La Gavina fue lugar de vacaciones para altos mandatarios como por ejemplo Lord Selwyn Lloyd ex canciller británico o Giscard d’Estaing de Francia. La cultura también ha sido protagonista de la historia de La Gavina: Salvador Dalí, Josep Pla, Plácido Domingo, Josep Carreras, Camilo José Cela, Octavio Paz, Salvador de Madariaga entre muchos otros han pasado por el Hotel como también otros más recientes como Santana o Lady Gaga.IMG_8360.jpg

Pero si quieres comer con los famosos de la zona, tienes que ir a la Taverna del Mar. Y, quizás, como en mi caso, podrás ver de lejos a Marc Márquez, el campeón de Moto GP, que también suele ir con frecuencia por allí. Y en esta ocasión me lo pude encontrar, pero como no persigo famosos, pues todo se quedó en eso, una visual.

Mi amigo Santiago Gargallo, periodista deportivo, amante del FC Barcelona y que trabajó durante más de 20 años en TVE Catalunya, me enseñó muchos rincones de la Costa Brava. Santi era una persona entrañable, a la que se le echa mucho de menos. Y en este nuevo viaje, tras tantos años de no pisar por allí, me apetecía volver a ver Calella y Peralada, dos lugares que recuerdo que Santiago me descubrió.

Bañarte en las aguas de Calella de Palafrugel es un “must”. La luz de esos rincones de la Costa Brava es magnífica, el agua del mar se muestra cristalina, y el olor a pino está por todas partes; un ambiente que envuelve al visitante. Y por allí, por casualidad realicé uno de esos descubrimientos que gusta de tener tiempo para aprovecharlo: el hotel Casamar, que cuenta con unas vistas espectaculares de la bahía y puerto de Llafranc, pero que, además, su restaurante cuenta con una estrella Michelín.IMG_8350.jpg

Pero esa noche nos esperaba una cena en el magnífico Castillo y Casino de Peralada, así que mejor guardar algo de hambre en el estómago. En pleno Festival se encontraba el Castell y Casino, anunciando para esos días a Músicos de la talla de Brian Ferry o Franco Batiatto. Así que he reservado para poder tener una cena muy especial y que pusiera la guinda a un viaje de esos que haces para desconectar y salir de la rutina, obviando el concierto y evitando entrar a jugar al casino. El Festival cuenta con multitud de ayudas públicas y privadas, tal y como se merece su talla internacional, pero el patrocinio de Mercedes-Benz se hacía notar de manera patente: un coche que parece flotar en el agua es una forma significativa y creativa de comunicar que tu marca está vinculada al evento. La cena, fantástica. Gracias.

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