El e-axle de Bosch ofrece mayor autonomía y revoluciona el mercado de vehículos eléctricos.

Es sabido que cuanto más potente es una batería mayor autonomía tendrá un coche eléctrico. Pero, ¿podría un nuevo grupo propulsor tener un impacto comparable? En el caso del eje motriz eléctrico de Bosch, o “e-axle”, la respuesta es un sí rotundo. Lo que hace de este producto algo tan especial es que Bosch ha combinado tres componentes del propulsor en una sola unidad. El motor, la electrónica de potencia y la transmisión forman una unidad compacta que impulsa directamente el eje del coche. Esto hace que el grupo propulsor no sólo sea mucho más eficiente, sino también más asequible. “Con su eje motriz eléctrico, Bosch está aplicando el principio todo-en-uno a la propulsión”, asegura Rolf Bulander, miembro del Consejo de Administración de Robert Bosch GmbH y presidente del área empresarial Mobility Solutions. Es precisamente por esta razón, que el nuevo propulsor supone una oportunidad de negocio potencialmente enorme para Bosch. Los componentes son muy flexibles, lo que significa que el e-axle puede ser instalado en híbridos y coches eléctricos, ya sean compactos, SUVs, e incluso camiones ligeros, lo que significa el acceso a un enorme mercado.

Un propulsor que también acelera los tiempos de desarrollo

“Desde el punto de vista económico, el e-axle puede representar un gran éxito para Bosch”, dice Bulander. El novedoso propulsor eléctrico está desempeñando un papel clave en el impulso de la compañía por el liderazgo global del mercado de la electromovilidad a partir de 2020. Actualmente, hay más de 500.000 coches eléctricos e híbridos equipados con componentes Bosch. Esto le proporciona a Bosch una dilatada experiencia en la fabricación de motores eléctricos, ejes motrices y electrónica de potencia. La experiencia que ha acumulado a lo largo de este proceso está dando sus frutos, materializándose en este nuevo eje motriz eléctrico, con el que Bosch espera generar ventas valoradas en miles de millones. “El e-axle es el propulsor básico para los coches eléctricos y también para los fabricantes de automóviles. Esto les permitirá ahorrar un valioso tiempo de desarrollo y lanzar sus vehículos eléctricos al mercado de manera considerablemente más rápida”, asegura Bulander. A medida que Bosch adapta el grupo propulsor a los requerimientos técnicos de cada fabricante de automóviles, los clientes ya no tienen que dedicar su tiempo a desarrollar nuevos componentes. Los clientes han probado ya muestras del eje eléctrico. El inicio de la producción en serie está previsto para 2019. Bosch tiene para este componente un concepto de fabricación flexible y globalmente aplicable. El concepto garantiza que cada cliente obtendrá una solución personalizada que podrá integrarse rápidamente en sus líneas de fabricación.

Hasta 6.000 Newton metros de par y 300 kilovatios de potencia

La principal ventaja del eje eléctrico es su alto nivel de versatilidad, lo que significa que se puede adaptar a diferentes tipos de vehículos. “En lugar de innumerables especificaciones, unos pocos parámetros resultan suficientes para que Bosch pueda personalizar el e-axle”, asegura Mathias Pilin, vicepresidente ejecutivo de electromovilidad. Todo lo que el cliente tiene que hacer es determinar el rendimiento, el par y el espacio de instalación que necesitan, y Bosch optimiza el resto del grupo propulsor para ajustarse a esos parámetros. De esta manera, se puede entregar un propulsor completo y personalizado directamente a la línea de montaje de un fabricante de automóviles. Esta es otra razón por la que el eje eléctrico de Bosch es el siguiente paso lógico para la ingeniería de la propulsión.

El propulsor puede entregar entre 50 y 300 kilovatios de potencia y es, por lo tanto, capaz de mover eléctricamente también vehículos grandes como los SUVs. El par en el eje del vehículo puede variar de 1.000 a 6.000 Newton metros. Cuando se instala en vehículos híbridos y eléctricos, es posible la motricidad de los ejes delantero y trasero. Un eje eléctrico que entrega 150 kilovatios pesa aproximadamente 90 kilogramos y, por lo tanto, es bastante más ligero que los componentes individuales combinados usados ​​hasta ahora. En comparación con los productos de la competencia, la característica diferenciadora del eje eléctrico de Bosch es que proporciona unos picos de rendimiento especialmente altos combinado con un alto nivel de rendimiento continuo. En otras palabras, el propulsor eléctrico puede acelerar mejor y mantener una alta velocidad durante un período más largo. Para lograrlo, Bosch no sólo ha rediseñado el sistema en su conjunto, sino que también ha mejorado los componentes del motor y la electrónica de potencia.