Las ventas de coches eléctricos e híbridos se van a disparar en Madrid.

¿Están las marcas de automóviles preparadas? ¿Están son los concesionarios de la comunidad preparados? ¿Están las calles de Madrid preparadas para ofrecer puntos de recarga?

La demanda de vehículos eléctricos e híbridos se van a disparar debido al nuevo plan de calidad del aire del ayuntamiento de Madrid. Así se desprende de las propuestas sobre el tráfico rodado que propone el gobierno de la ciudad.

La alcaldesa Manuela Carmena ha presentado con su equipo del Ayuntamiento una serie de medidas para rebajar la contaminación del aire de Madrid de aquí a 2020. En 2018 se ampliará el Área de Prioridad Residencial de Madrid a todo el centro de la ciudad, restringiendo el acceso a todos los no residentes. Los que sí podrán circular por esa zona serán el transporte público y los vehículos eléctricos. 

A partir de ahora ese distrito central se denominará Área Central Cero Emisiones y  la M30, a partir del segundo semestre, pasará a estar limitada de 90 a 70 km/h. Los vehículos de gasolina matriculados antes del año 2.000 y los diésel de antes del 2.006 tendrán prohibida aparcar a partir de 2020 y la circulación en toda la ciudad partir de 2025. Otra medida propuesta es la de reducir el número de carriles en la Calle Alcalá, la construcción de nuevos parkings en las afueras de la ciudad y conectados por transporte público.
Dentro de ese plan también se incluye la instalación de 15 puntos de recarga rápida para coches eléctricos dentro de la ciudad, (totalmente ridículo) además de un 30% de aparcamiento para motos, las cuales solo podrán circular de 07:00 a 22:00.
Estas medidas también afectan a los vehículos comerciales, la mayoría de reparto, que circulan a diario por el centro de la ciudad. ¿Qué va a pasar con estos vehículos? La realidad es que estas furgonetas son las más viejas del parque automovilístico, puesto que sus propietarios, en su mayoría autónomos, tratan de amortizar lo más posible su uso y retrasan su sustitución. Es cierto que son muy contaminantes, la mayoría con muchos años encima y con motores diésel de gran antigüedad. Pero, ¿por qué no se ha previsto o se anuncia un plan de ayudas para que estos autónomos puedan acceder a un vehículo nuevo menos contaminante, a ser posible eléctrico?