Vídeo: Visita Chile y su naturaleza.

El aire puro que emana de los más de 4.000 kilómetros de costa, la inmensidad del desierto en el norte y la frescura de los bosques siempre verdes de la zona austral comparten escenario en el asombroso territorio chileno. Desde los salares del Desierto de Atacama al norte y los campos de hielo en la Patagonia al sur, pasando por fértiles valles, Reservas de la Biósfera y Parques Nacionales que se extienden a lo largo de todo el país. La inmensidad del mar, los lagos y sus ríos afluentes te invitan a contemplar maravillosos paisajes o a nadar en sus refrescantes aguas. Respira hondo y disfruta la impresionante naturaleza chilena desde la omnipresente Cordillera de Los Andes y sus miles de volcanes esparcidos por Chile.2.jpg

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GEISER DEL TATIO

El Tatio se encuentra entre los tres lugares con mayor cantidad de géiseres en el mundo, alcanzando el 8% del total de emanaciones del planeta. Este atractivo conforma uno de los espectáculos naturales más asombrosos, debido a la cantidad y a la fuerza con la que el agua sale de los pozos y a la altura que alcanzan. Su entorno desértico y la imponente belleza de Los Andes, con tonalidades rojizas y anaranjadas propias del amanecer, dan lugar a un paisaje de increíble belleza.

En las primeras horas de la mañana, aparecen impresionantes columnas de vapor producidas por las altas temperaturas de sus acuosos cráteres. Tonalidades amarillas, púrpura, rosa y lavanda del suelo, y azules anaranjados del cielo al amanecer, resaltan entre las columnas de vapor que se elevan, para luego descender en medio de una naturaleza indómita.

Durante el acceso, la naturaleza regala un paisaje conmovedor de montañas y volcanes sobre los 4 mil metros de altura, asimismo una importante avifauna en los pequeños ríos que siguen su camino hasta desembocar en el gran Salar de Atacama. Un verdadero espectáculo, único para quien busca la aventura y el contacto directo con una naturaleza pura, no intervenida por el hombre.

MONUMENTO NACIONAL EL MORADO

Este atractivo está ubicado a sólo 93 km. al sudeste de Santiago y a 2 horas y media en automóvil, a 45 km. de San José de Maipo, en medio de la belleza y grandeza de Los Andes Centrales.

Nieves eternas, montañas majestuosas y el imponente volcán San José con los cóndores sobrevolando la inmensidad son parte del paisaje. El área se caracteriza por la presencia de especies nativas de flora y fauna de gran relevancia desde el punto de vista escénico, cultural y científico. Se recomienda visitar este paraje entre los meses de octubre y marzo, ya que por sus condiciones climáticas el parque se cierra el resto del año.

Destacan las cumbres del Cerro Morado entre los cerros que rodean el Cajón del Maipo, el más alto llega a los 5.060 metros, con cascadas, lagunas, ríos y el espectacular glaciar colgante San Francisco, cuyos hielos eternos dan origen a la laguna del Morado que aparece como un espectacular espejismo entre montañas nevadas; una postal única de toda su belleza.

LAGO LLANQUIHUE

El Lago Llanquihue tiene una extensión de 86.000 hectáreas, el segundo lago más grande de Chile después del Lago General Carrera. Son muchos los lugares que se encuentran al borde del lago y el hecho que estén separados por pocos kilómetros permite recorrerlos a través de un circuito que ofrece una cantidad de paisajes difícil de describir, teniendo siempre como protagonista al imponente volcán Osorno, además de sus hermosas aguas aptas para la práctica de deportes náuticos. La fauna es también característica y cuenta con zorros, güiñas, chingues, cernícalos y torcazas.

El circuito completo alrededor del lago es de 186 kilómetros, más de la mitad de los cuales están pavimentados, y se puede comenzar por cualquiera de las ciudades ribereñas.

Comenzando el recorrido por la ruta costera desde Puerto Varas a Ensenada, se continúa bordeando el lago, rumbo al norte, llegando al Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, un kilómetro después se llega a la laguna verde, que puede ser recorrida a pie.

AVISTAMIENTO DE BALLENAS

Entre diciembre y mayo distintas especies de cetáceos se reúnen a lo largo de la costa chilena para alimentarse de krill y pequeñas sardinas.

Desde el extremo norte y hasta la Antártida, los sitios de avistamiento han cambiado de lugares destinados únicamente a la investigación científica a áreas en las que estudiosos y turistas conviven para disfrutar con esta alucinante presencia.

En Arica, aunque las aguas son cálidas casi todo el año, es en el verano cuando se dejan ver cachalotes y ballenas rorcuales a poco más de 20 kilómetros de la costa. Un poco más al sur frente a la Caleta Chañaral, en la Isla que lleva el mismo nombre, las ballenas australes, azules y francas aparecen muchas veces acompañadas por delfines nariz de botella y pingüinos de Humboldt.

Puñihuil, en Chiloé, es una pequeña y poco conocida caleta, donde irónicamente se logran ver los animales más grandes que habitan la Tierra: las ballenas azules. Estos mamíferos, que pueden llegar a pesar 180 toneladas, también se asoman en Melinka, un pequeño poblado de la región de Aysén.

Los meses clave para el avistamiento de jorobadas en el Estrecho de Magallanes son enero y febrero. Como esta zona es rica en sardinas y krill, las ballenas se dedican a comer para tener la energía suficiente y migrar hacia aguas más cálidas.

PARQUE NACIONAL ARCHIPIÉLAGO JUAN FERNÁNDEZ

 La Isla Robinson Crusoe, la principal del Archipiélago Juan Fernández, compuesto además por las islas Santa Clara y Alejandro Selkirk, guarda historias de piratas y corsarios desde su descubrimiento, realizado por el navegante español Juan Fernández en 1574. En este mismo lugar fue abandonado el navegante escocés Alejandro Selkirk (en octubre de 1704), siendo rescatado cuatro años y cuatro meses después. Su historia dio origen a la novela Robinson Crusoe, de Daniel Defoe.

En la isla está el poblado San Juan Bautista con 500 habitantes, capital de un verdadero tesoro, no sólo por el que buscan exploradores internacionales, que fue enterrado por Lord Anson a mediados del siglo XVIII, sino por uno más cercano y tangible: su gente y naturaleza. Fue declarado Parque Nacional y Reserva de la Biosfera por Unesco, por su diversidad y riqueza biológica.

CAMPOS DE HIELO SUR

 Gran extensión de hielos patagónicos, de los Campos de Hielo Sur se desprenden 49 glaciares, entre los que destacan Pio XI y O’Higgins, en el interior del Parque Nacional Bernardo O’Higgins, y los glaciares Tyndall, Grey y Montt, que podrás apreciar en el Parque Nacional Torres del Paine. Caminar sobre hielo por sus blancos caminos y escalar sus escarpadas alturas, pondrán a prueba tus destrezas.
Deja que la paz de los cerros congelados inunde tu espíritu, y disfruta de la inigualable postal que crea el reflejo de sol sobre sus glaciares. La tenaz flora que crece en sus alrededores, bosques de lengas y estepas frías que manchan de color los blancos eternos, te sacarán una sonrisa.