¿Comprar un coche grande o adquirir uno más pequeño y alquilar para irse de vacaciones?

Alquilar coche en vacaciones Sixt rent a car

Sixt rent a car

  • Cuanto más grande es el vehículo que compramos más elevados son los costes de adquisición, mantenimiento y fiscales.
  • En cinco años podemos ahorrar 3.000 euros sólo en mantenimiento comprando un vehículo de un segmento más pequeño.
  • Alquilando un coche para vacaciones nos ahorramos revisiones, desgastes y posibles averías en nuestro vehículo.

Después de la vivienda, el automóvil es la mayor inversión en la gran mayoría de los hogares, una inversión que supone no sólo el coste de compra, también una serie de gastos fijos y de mantenimiento. Cuanto más elevada es la categoría del vehículo mayores son estos costes, por lo que adquirir un vehículo más pequeño para el día a día y alquilar coche para las vacaciones puede ser una alternativa rentable, sin olvidar que un vehículo más pequeño resulta más práctico en ciudad.

Sixt, compañía premium de servicios de alquiler, ha realizado un estudio para evaluar los costes de estas dos opciones de compra de un vehículo y su sustitución pasados cinco años.

En el supuesto de una familia de cuatro personas su necesidad para viajar cómodamente es de, al menos, una berlina familiar del segmento C o un SUV de tamaño medio. Sin embargo, en el uso diario con un coche del segmento B es suficiente, incluso resulta válido para afrontar pequeños viajes con total solvencia.

¿Coche familiar o utilitario en propiedad?

Supongamos que esta familia decide comprar un modelo del segmento C familiar para viajar y también para utilizar a diario, por ejemplo, un vehículo con motor de gasolina con 125 CV. El precio de este modelo es de 25.000 euros y su devaluación en cinco años con un kilometraje medio es de aproximadamente 14.000 euros.

Si esta familia decidiese comprar un modelo del segmento B para uso diario y alquilar coche para sus vacaciones el modelo equiparable sería, por ejemplo, un Volkswagen Polo (o similar) con un motor de gasolina de 90 CV. El precio es de 15.600 euros y su depreciación en las mismas condiciones que el supuesto anterior sería de unos 9.000 euros. El consumo de este coche es menor, lo que supondría un ahorro -con un kilometraje medio de 20.000 kilómetros al año- de aproximadamente 750 euros en cinco años. Además, al ser un vehículo de una categoría inferior los costes de mantenimiento del vehículo son menores. Según el supuesto realizado en cinco años el ahorro en mantenimiento estimado es de 1.750 euros (revisiones, neumáticos, pequeñas averías posibles, etc.) y en el seguro 500 euros. Todo esto sumado al menor consumo del vehículo pequeño supone un ahorro aproximado de 3.000 euros en cinco años.

Las cuentas favorecen el alquiler en vacaciones

Sumando la depreciación, el consumo y los demás gastos se pueden ahorrar 11.750 euros al comprar un coche del segmento B en vez de un familiar del segmento C. Pero llega el momento de viajar y debemos tener en cuenta el coste del alquiler.

Estimamos dos grandes viajes al año para los que se hace necesario alquilar un vehículo con una gran capacidad de carga. Un viaje de diez días para disfrutar de la Semana Santa al completo y tres semanas en verano, en total 31 días de alquiler al año.

Alquilar en Sixt un vehículo del segmento C similar al ejemplo de compra planteado o cualquier otro modelo equivalente durante esos días al año supone un coste de 1.800 euros, lo que multiplicado por cinco años asciende a un total de 9.000 euros sin tener en cuenta posibles descuentos y campañas. Por lo tanto, el cómputo total inclina la balanza económica del lado de la opción de compra de un coche del segmento B y alquilar otro más grande para viajar. Esta opción supone un ahorro de 2.750 euros respecto a comprar un coche del segmento C familiar para utilizarlo durante cinco años.

A estos datos debemos añadir que, al no viajar con el coche en propiedad, se reduce el kilometraje de éste y, como consecuencia, el desgaste del mismo y los costes de mantenimiento. También tenemos la opción de elegir diferentes modelos para nuestros viajes, todos ellos de última generación y con los últimos sistemas de seguridad. Además, el ahorro calculado puede incrementarse ante la posibilidad de disfrutar de diferentes campañas y ofertas en el momento de realizar los alquileres.

La flota de alquiler de Sixt cuenta con el mayor número de modelos de gama alta del mercado y más de 100 modelos correspondientes a una gran variedad de marcas, segmentos y carrocerías para adaptarse a cualquier necesidad, desde pequeños urbanos hasta superdeportivos, pasando por familiares, todoterrenos, SUV de lujo y grandes berlinas de representación.