Turismo en Etiopía, ahora más cerca del viajero español.

Etiopia es un destino estratégico para cualquier viajero que quiera saltar al continente negro. La ciudad es un gran núcleo de actividad económica, social y política, además de alojar instituciones como la Unión Africana o la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas. En ella, el visitante puede acceder a maravillas como la catedral de San Jorge, dedicada al patrón etíope, el Museo Nacional, considerado uno de los más importantes del África sub-sahariana, el mercado de la ciudad, tal vez el más grande del continente o el Jazzamba Lounge, un local que recrea la escena jazzística nacional de los años 60.

Segundo país del mundo en adoptar oficialmente el cristianismo, allá por el siglo IV, Etiopía ha hecho de esa historia cuna de muchas de sus maravillas. Así, las iglesias talladas en la roca en Lalibela, obra de la civilización etíope medieval, son uno de sus grandes atractivos, igual que las más desconocidas pero atrayentes iglesias de Tigray, que el visitante suele descubrir en la intimidad.

Los viajeros también podrán disfrutar de la exuberante naturaleza que el país ofrece, desde las cataratas del Nilo Azul, hasta el Lago Tana, cerca de la ciudad de Bahir Dar. También Patrimonio Mundial, aunque este caso en peligro, es el Parque Nacional de las montañas de Simien, una vista cautivadora de alturas mastodónticas y oportunidades únicas para los senderistas más aventureros. Aunque para riesgos, una visita a la depresión de Danakil, uno de los lugares más impactantes, inhóspitos y calurosos de la Tierra, pero también uno de los más curiosos.

A quinientos kilómetros de Addis Abeba se asienta la histórica ciudad de Harar, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006 y considerada la “cuarta ciudad santa del Islam”, con 82 mezquitas y 102 santuarios. En ella es tan posible sentirse transportado fuera del siglo XXI a otro tiempo pasado, con bulliciosos mercados y una gran vida callejera, como tener la oportunidad de otear hienas salvajes y acercarse a ellas.