SENDERISMO DE MONTAÑA EN EL PIRINEO OSCENSE: VALLE DE HECHO

El vídeo es la historia de un grupo de 6 senderistas, 6 personas diferentes descubriendo en grupo rutas de montaña, la magia de los paisajes veraniegos de los Pirineos y la dureza de sus desniveles. Lejos de poder emular a James Brolin en la película Everest, o a Chris O’Donnell en Límite Vertical, la realidad de nuestro periplo se parece más a La familia Trapp escapando de los nazis en Sonrisas y Lágrimas… aunque puestos a cantar, hemos pasado buenos ratos en los regresos en coche al hotel, en una divertida versión pineranica del Carpool Karaoke de la famosa estrella norteamericana, James Corden.

Los Valles Occidentales son una amalgama de nombres, predispuestos a ser descubiertos y a desvelar todo su significado, previo pago de esfuerzo, sudor y perseverancia: Boca del infierno, Castillo Acher, Ibón de estanés, Valle de aguastuertas, collado Pedrachema, barranco de Igüer, dientes de perro. Cuando visualizas el objetivo e inicias la ruta, entiendes el significado y cuál va a ser el coste por llegar hasta el final. No existe un lugar con una mayor variedad: arboles, bosques heterogéneos, que cuando éstos desaparecen del paisaje, es porque llegan los prados o la cosa se pone realmente vertical. La montaña es luz, es el frescor de las sombras, son los riachuelos inesperados, es el ganado en los pastos, son rapaces en los cielos, es muerte y es vida, son destinos y son inicios, y son charlas entre 6.

Allí arriba no hay fatiga, solo calma y soledad junto a otros, cada uno con lo suyo, cada mente donde quiere estar, pero todos mirando al unísono, abarcando lo inabarcable, memorizando miles de detalles, grabando un pedazo de tiempo, atrapando instantes. La montaña nunca es la misma, por eso la aventura es distinta cada vez, por eso se repiten subidas y hay esperanza en la bajada. Porque además, sigue habiendo encanto en los descansos, en los regresos, en los reposos; se descubren pueblos de cuento, rincones con magia, sitios para el deleite, arquitectura para duendes, seducción en la gastronomía, delicatessen pineraico. Pueblos que son confidentes de sueños, de miradas en el camino que quisieras repetir, de cansancios apoyados en almohadas.